La Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro informó que, a 29 años de su creación, manejan 9 billones de pesos que son aportaciones de 70 millones de trabajadores que tienen una cuenta individual en el Sistema de Ahorro para el Retiro, SAR.
Estos recursos representan el 25 por ciento del PIB del país y la AMAFORE se ha convertido en el segundo intermediario financiero de mayor tamaño en México.
La Asociación de Administradoras de Fondos para el Retiro dijo que el SAR enfrenta un contexto demográfico que le exige mayor solidez, dado que México registra menos nacimientos, una esperanza de vida más larga y una población que requerirá financiar su retiro durante más años.
Sin embargo, la Amafore consideró que el Sistema de Ahorro para el Retiro avanza en la dirección adecuada, aunque reconoció que aún existe una distancia importante respecto a economías donde el ahorro pensionario supera 100 por ciento del PIB…
Sobre la reforma de 2020, señaló que el aumento gradual de la aportación obligatoria, que alcanzará 15% del salario, la reducción de semanas de cotización requeridas y la mejora de las pensiones garantizadas han permitido que los primeros trabajadores pensionados bajo la Ley 97 obtengan tasas de remplazo promedio superiores a 70%.
«Con la reforma de 2020, los parámetros del sistema cambiaron de manera muy importante. Al llegar a una aportación de 15%, el sistema puede ofrecer pensiones adecuadas. Hoy vemos que más de 100 mil trabajadores ya pensionados bajo la Ley 97 tienen tasas de remplazo promedio superiores a 70%, lo cual muestra que el sistema está dando resultados», afirmó Guillermo Zamarripa, presidente de Amafore.
La organización también planteó que el retiro debe concebirse como una combinación de fuentes de ingreso. Para quienes participaron en el mercado laboral formal, la pensión derivada de la cuenta Afore puede complementarse con la pensión universal para adultos mayores, lo que amplía la red de protección económica en la vejez.
Amafore identificó como principal reto pendiente el fortalecimiento de la educación financiera, particularmente entre personas de 20 y 30 años. Decisiones tomadas en esa etapa, como cotizar formalmente, verificar el salario registrado ante el IMSS o realizar ahorro voluntario, pueden incidir de manera determinante en la calidad del retiro.
La asociación también hizo un llamado a trabajadores independientes, emprendedores y profesionistas por cuenta propia para que se incorporen a los mecanismos de ahorro disponibles.
A un año de que el SAR cumpla tres décadas, Amafore reiteró su compromiso con un sistema de ahorro para el retiro que sea sólido, profesional y transparente, orientado a mejorar el bienestar de los trabajadores mexicanos.