Al dialogar con su homólogo estadounidense, Donald Trump, el presidente chino, Xi Jinping, advirtió al republicano que evite un posible choque entre las dos naciones, en referencia a su apoyo a Taiwán, a lo que el magnate respondió con la frase: “es un honor ser tu amigo”.
El contraste en el tono de los mensajes subrayó cuán alejados siguen los gobernantes en asuntos espinosos, incluida la guerra contra Irán, las disputas comerciales y la relación de Washington con Taipéi, y dejó entrever que los encuentros tan esperados entre Trump y Xi probablemente estarán más cargados de pompa y simbolismo que de avances importantes.
La reunión fue a puerta cerrada. Durante ella, Xi le comentó a Trump que si el asunto de Taiwán se maneja bien, las relaciones entre Estados Unidos y China “gozarán de estabilidad general”, según un resumen de sus conversaciones bilaterales publicado por la agencia oficial de noticias Xinhua.
Sin embargo, si ocurre lo contrario, los dos países corren el riesgo de “choques e incluso conflictos, poniendo en gran peligro toda la relación”, amagó Xi.
Según la agencia de noticias estadunidense Ap, esas declaraciones siguieron a los breves comentarios públicos iniciales en el Gran Salón del Pueblo, donde Trump expresó varias frases optimistas trilladas, al describir a su anfitrión: “eres un gran líder. A veces a la gente no le gusta que yo lo diga, pero lo comento de todos modos, porque es verdad.
“Es un honor estar contigo. Es un honor ser tu amigo”, declaró el republicano, antes de prometer que “la relación entre China y Estados Unidos será mejor que nunca”.
Xi fue más sombrío en sus primeras declaraciones. Se dijo esperanzado de que Estados Unidos y China puedan evitar el conflicto, al tiempo que indicó que la historia y el mundo se preguntan “si los dos países pueden trascender la ‘trampa de Tucídides’ y forjar un nuevo modelo de relaciones entre grandes potencias”.
El mandatario chino utilizó un término popular en los estudios de política exterior, que se refiere a la idea de que cuando una potencia en ascenso amenaza con desplazar a una establecida, el resultado suele ser la guerra.
“La cooperación beneficia a ambas partes, mientras la confrontación perjudica a las dos”, expresó Xi. “Los dos países deberían ser socios en lugar de rivales, lograr el éxito juntos, buscar la prosperidad común y trazar un camino correcto para las relaciones entre grandes países en la nueva era”.
Xi ha mencionado antes la “trampa de Tucídides” respecto a las relaciones entre Estados Unidos y China, desde al menos 2014. El mandatario chino la incluyó en sus mensajes al predecesor de Trump, el demócrata Joe Biden, en 2022 y 2024. Aun así, fue notable que evocara el término mientras Trump comenzaba su visita con optimismo.
No obstante, también afirmó que los lazos económicos entre China y Estados Unidos son mutuamente beneficiosos y su naturaleza es de ganancia compartida.
“Ayer, nuestros equipos económicos y comerciales produjeron resultados equilibrados y positivos. Esta es una buena noticia para los pueblos de los dos países y para el mundo”, manifestó Xi.