Las primeras 15 mil toneladas de arroz de las 60 mil que el gobierno de China enviará a Cuba llegaron a La Habana; el presidente Miguel Díaz-Canel agradeció y calificó de “noble gesto que llegará a millones”, en momentos difíciles para la isla.
El presidente cubano informó en sus redes sociales de la llegada del cargamento de arroz de China, que se destinará a “millones de consumidores a lo largo de todas las provincias y el municipio especial Isla de la Juventud, además de a nuestras instituciones de salud y educación”.
En otro mensaje, el mandatario agradeció la condena de diputados del Europarlamento al “castigo colectivo al que se somete a nuestro pueblo, que ya califica como genocidio”. Agregó que “el diseño de “máxima presión” que de manera enfermiza pregonan algunos en Estados Unidos es parte de la estrategia para justificar la falsa matriz de colapso y con ello la intervención militar”.
En este contexto, The Wall Street Journal informó que Estados Unidos ha realizado al menos 20 vuelos de reconocimiento alrededor de Cuba con aviones militares tripulados y con drones que han sobrevolado la isla por más de 150 horas desde el 4 de febrero y precisó que este mes aumentaron ocho, por la visita del director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), John Ratcliffe, a La Habana.
Las naves que generalmente despegan de una base naval en Jacksonville, Florida, han realizado vuelos de reconocimiento que toman relevancia ante las amenazas del presidente estadunidense, Donald Trump, de llevar a cabo una “toma de control amistosa” de Cuba y tras la reciente demanda de Washington contra el ex presidente cubano, Raúl Castro.
Cuba atraviesa una profunda crisis económica marcada por la escasez de alimentos y medicinas, así como por prolongados apagones a causa del bloqueo impuesto por Estados Unidos desde 1962, que arreció en enero pasado al imponer un cerco energético.
Díaz-Canel reiteró que la isla “jamás será una amenaza” para Estados Unidos, como el gobierno de Trump ha difundido.
Al tiempo, el vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, insistió en que el país caribeño no busca amenazar a ninguna nación y sostuvo que el gobierno estadounidense “no tiene derecho a determinar el sistema político” en la isla.
Subrayó que las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sobre ejercer una asfixia económica contra la isla es una maniobra para justificar una escalada militar estadounidense en el país caribeño.