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La Cámara de Diputados aprobó la iniciativa de reforma constitucional presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, a fin de que quienes ostenten dos nacionalidades no puedan contender por la Presidencia de la República, gobernadores ni por la Jefatura de Gobierno de la CDMX.

Como era de esperarse, los diputados de la oposición votaron en contra de la iniciativa presidencial, pues consideran que impedir a una persona con doble nacionalidad ser candidato a dichos cargos de elección popular vulnera derechos políticos y garantías individuales.

Mientras Morena defendió que la enmienda tiene como objeto garantizar que los funcionarios en esos cargos no respondan a intereses de otro país, la oposición manifestó que se afectan los derechos políticos de mexicanos que residen en el extranjero y han adquirido otra nacionalidad.

El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Leonel Godoy Rangel (Morena), afirmó que con la reforma se garantiza que los candidatos y luego presidentes y gobernadores tengan un “vínculo jurídico y político exclusivo con México”.

Es decir, “se asegura que todo poder Ejecutivo sea desempeñado por personas mexicanas, leales, responsables y comprometidas con la realidad y exigencias del Estado mexicano, disminuyendo la posibilidad de poner en riesgo la soberanía nacional y el escenario político electoral vigente”.

Godoy Rangel detalló que, si un mexicano cuenta con otra nacionalidad y desea competir por la Presidencia o una gubernatura, “tendrá que prescindir de la nacionalidad extranjera, para poder ser registrado como candidato a unos de estos cargos”.

Y que quien ejerza el cargo de presidente o gubernaturas estará impedido para requerir y ejercer otra nacionalidad diferente a la mexicana. Detalló que la aplicación de la medida será gradual y ordenada, pues los nuevos requisitos entrarán en vigor hasta el proceso electoral de 2028.