La subsecretaría de Hacienda, María del Carmen Bonilla, reconoce que Méxicotiene una baja productividad y una alta concentración en sus industrias, aspectos que no fomentan la innovación, y en consecuencia limitan las inversiones.
A esos factores, dijo, se suma la poca integración de las pequeñas y medianas empresas en las cadenas de suministro de las grandes compañías; lo que también impide que el sector interno cobre mayor protagonismo en el impulso a la economía mexicana.
Ante la consulta del Consejo Mexicano de Negocios, sobre cuáles podrían ser las limitantes o frenos para concretar proyectos de inversión en el país y cómo se explica que el sector externo sea el principal motor de la economía mexicana, en lugar de que lo sea el interno, la funcionaria apuntó primero que a la baja productividad que hay en el país.
Bonilla sostuvo que al gobierno le corresponde concretar los proyectos de infraestructura en energía y agua, que el sector privado ha demandado para también desplegar sus inversiones en el país.
De ahí la serie de modificaciones legislativas, esquemas de garantías de la banca de desarrollo para acompañar el crédito bancario y las modificaciones regulatorias anunciadas el lunes por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
No obstante, desde el lado privado, Bonilla subrayó que un imperativo es incrementar la productividad. “Tenemos mucha concentración en las industrias, en todos los sectores de la actividad económica.
Al haber mucha concentración, las empresas muy grandes ya tienen optimizado prácticamente su modelo de negocio”, y esto al final se queda en menores inversiones en tecnología y barreras de accesos a las pequeñas y medianas empresas a las cadenas productivas de exportación.