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Los Cuervos de Baltimore lograron un agónico triunfo 34-31 ante los Vaqueros de Dallas en el primer partido de la NFL que se celebró en el mítico Estadio Maracaná de Brasil, frente a más de 72 mil espectadores.

Los de Maryland obtuvieron la victoria gracias a un gol de campo de 56 yardas a falta de un segundo del final, que conectó su pateador Tyler Loop.

La clave del duelo estuvo en los últimos minutos, luego de que ambos equipos alternaran el dominio en la pizarra. Mientras Dak Prescott, mariscal de campo de Dallas, tuvo la serie ofensiva de la victoria con menos de 30 segundos en el reloj, que solamente terminó en un gol de campo para empatar; Lamar Jackson sentenció el duelo con un pase adelante de mediocampo –a falta de cinco segundos– para que su pateador ganara el enfrentamiento.

Jackson, pasador de Baltimore, comandó la victoria de los Cuervos al lanzar dos envíos a zona roja con sus receptores Chris Moore y Matthew Hibner, en un duelo donde el ataque terrestre fue la clave para vulnerar la defensiva rival. El corredor Derrick Henry abrió el muro plateado para anotar dos veces por tierra y alcanzar las 89 yardas por acarreo.

Del otro lado, Prescott lideró al equipo de la estrella solitaria con un pase a las diagonales a su receptor Jake Ferguson y generó una jugada de engaño con KaVontae Turpin, que terminó en siete puntos. Pero como le ha ocurrido muchas veces en su carrera, el mariscal de Dallas no fue certero en el momento crítico para sentenciar el juego.

Es el tercer año consecutivo que Brasil recibe un juego de la temporada regular de la NFL, después de que São Paulo albergará los dos anteriores. Con su gigantesco mercado de más de 200 millones de habitantes, el país del jogo bonito en el fútbol tiene una base de 36 millones de aficionados, estima la propia liga, lo que lo convierte en el segundo con más seguidores fuera de Estados Unidos, después de México y sus 48 millones.