Más federaciones europeas se suman a la exigencia de un cambio de dirección en la FIFA; ahora, la Federación Belga de Futbol, informó que no apoyará la candidatura de Gianni Infantino para un nuevo mandato en la presidencia del organismo; entre sus argumentos esgrime «la falta de transparencia» y fallos «de gobernanza».
Bélgica sigue así el ejemplo de otras federaciones europeas que también han retirado su apoyo a Infantino, como Suecia, Escocia e Italia. Además de la UEFA, CONCACAF y la Confederación Asiática (AFC), también rechazan la continuidad del actual presidente del organismo mundial y proponen buscar un candidato alternativo.
«En línea con la UEFA, (la RBFA) espera respuestas claras sobre el proceso de toma de decisiones» del proyecto (frustrado) del dirigente italo-suizo de gestionar los ingresos de la Copa del Mundo a través de una sociedad abierta a inversores privados.
El detonante de este rechazo fue el plan —retirado unos días después de que se planteó— para vender participaciones comerciales en la Copa del Mundo a empresas de capital privado por 4 mil 200 millones de dólares. A eso se sumó el escándalo cuando la FIFA revocó la suspensión de un jugador —Folarin Balogun— durante la Copa del Mundo por solicitud del presidente, Donald Trump.
La FIFA recibió duras críticas tras aplazar la sanción obligatoria de un partido impuesta al delantero estadounidense Balogun —por expulsión durante un partido contra Bosnia y Herzegovina—, luego de que Trump contactara directamente a Infantino, lo que permitió a Balogun jugar en la derrota de Estados Unidos por 4-1 contra Bélgica.
La presidenta de la Real Federación Belga de Futbol, Pascale Van Damme, declaró que dos meses después siguen sin respuesta a preguntas clave sobre la decisión disciplinaria, lo que ha llevado a la federación a solicitar que el asunto se incluya oficialmente en la agenda del Consejo de la FIFA para el 15 de octubre.
«Durante y después del Mundial, mi equipo en la RBFA se comunicó con la FIFA de manera serena y constructiva para obtener claridad sobre el ‘caso Balogun’. Dos meses después de los hechos, constatamos que nuestras preguntas siguen sin respuesta», remarcó la presidenta de la federación belga, Pascal van Damme.