Las diputadas de Morena, María Teresa Ealy Díaz y Herminia López Santiago, inauguraron la Semana Mundial del Espacio México 2026: Rocket Revolution, en la Cámara de Diputados, a fin de impulsar el desarrollo tecnológico para hacer frente a la revolución espacial.
El encuentro fue convocado por la Red para la Generación del Conocimiento e Innovación Abierta, Regenia, y por la Coordinación Nacional de la Semana Mundial del Espacio, México, que reúne en un mismo lugar a quienes están construyendo el futuro espacial del país.
Del 4 al 10 de octubre, el mundo celebra la Semana Mundial del Espacio, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, para reconocer lo que la ciencia y la tecnología espaciales aportan a la vida de las personas. La diputada María Teresa Ealy afirmó que la Cámara de Diputados es también la casa la ciencia, la tecnología y la innovación, y es justo desde donde se debe impulsar a este sector.
«Todavía hay quien piensa que el espacio es algo muy lejano, pero el espacio ya está aquí, en los cohetes que diseñan y lanzan equipos mexicanos, en las aulas y laboratorios de nuestras universidades. El derecho espacial tendrá que dar certeza a todo lo que está aquí gracias al talento y a la convicción de una comunidad que hoy merece todo nuestro reconocimiento».
Por eso, dijo, hablar del espacio ya no es solamente hacerlo de exploración, sino de tecnología, de desarrollo, de educación, pero también de soberanía y México debe decidir qué papel es el que quiere jugar en esta nueva realidad, porque la revolución espacial ya comenzó.
«La pregunta es muy sencilla: ¿México va a limitarse a consumir la tecnología que otros países desarrollen o vamos a ser capaces de investigarla, de diseñarla y también de construirla nosotros mismos? Yo quiero un México que también la construya, y para lograrlo tenemos algo fundamental, el talento mexicano».
Ealy Díaz subrayó que el talento no tiene género y es responsabilidad del Estado generar las oportunidades para todas y todos, pues durante demasiado tiempo a muchas niñas se les hizo creer que determinadas profesiones no eran para ellas, que la ingeniería era cosa de hombres, que las matemáticas eran demasiado difíciles o que ciertas ambiciones eran demasiado grandes.
Eso tiene que cambiar, indicó, porque cuando se deja fuera a una mujer de la ciencia, México no solamente pierde esa batalla por la igualdad, pierde una científica, una ingeniera, una investigadora, pero también una gran innovadora. “México pierde talento y México pierde futuro.