La diputada Mónica Herrera Villavicencio llamó al sector salud a visibilizar las Epilepsias de Difícil Control y avanzar hacia un diagnóstico oportuno, atención integral y acceso a terapias innovadoras para personas con esta condición y sus familias en México.
La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas más frecuentes a nivel mundial. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 50 millones de personas viven con epilepsia en el mundo.
En México, se estima una prevalencia de entre 10.8 a 20 casos por cada mil habitantes. Sin embargo, estas cifras no reflejan la complejidad de quienes viven con las formas más severas de esta condición.
Existen formas particularmente graves que representan mayores retos para el sistema de salud: las Epilepsias de Difícil Control (EDC), condiciones neurológicas de alto impacto que se presentan aproximadamente en 1 de cada 590 niñas y niños menores de 16 años.
Estas epilepsias suelen no responder de manera adecuada a los tratamientos convencionales y requieren atención altamente especializada.
Muchas de estas formas pertenecen al grupo de enfermedades de baja prevalencia, lo que genera barreras adicionales para el diagnóstico oportuno, el acceso a especialistas y la disponibilidad de tratamientos adecuados, convirtiéndolas en un desafío tanto médico como social.