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Al cumplirse el centenario de la Constitución; el coordinador de los senadores del PRD, Miguel Barbosa Huerta, afirmó que es necesaria una ley suprema que restaure el constitucionalismo social y democrático, basado en el derecho al trabajo, el salario remunerador, respetar la dignidad humana y que prevalezcan los valores de responsabilidad, igualdad y justicia para frenar la acumulación de la riqueza.

Indicó que actualmente existe un rechazo generalizado en contra de los cambios parciales, incongruentes y distorsionadores del texto de la Carta Magna, impuestos de forma ilegal por mayorías parlamentarias para satisfacer intereses particulares de poderes fácticos y grupos de poder, aun contra la evidente afectación del interés público y el repudio de la sociedad.

Además, en este periodo – dijo – se instauraron modelos de desarrollo incrustados desde los idearios de los partidos políticos hegemónicos, que de manera calculada y criminal han sumido en la pobreza y desigualdad social a más de la mitad de la población, en favor de la acumulación de riqueza de unos cuantos.

Miguel Barbosa Huerta señaló que una nueva Constitución debe emerger de un amplio acuerdo nacional, de un nuevo pacto social que logre el consenso y compromiso de elaboración y aplicación del Poder Ejecutivo, los partidos políticos, grupos parlamentarios y sectores sociales, como la mejor garantía de legitimidad y efectividad de su contenido normativo.

Puntualizó que la Constitución debe dejar de ser un conjunto de declaraciones programáticas para constituirse en un cuerpo normativo de aplicación directa e inmediata por los órganos del Estado, sin estar condicionada su aplicabilidad al desarrollo de la legislación secundaria.