Aunque vibrante, la final de ida del Clausura 2026 decepcionó. La falta de goles entre el Cruz Azul y los Pumas en el estadio Ciudad de los Deportes puso la serie en suspenso. Los sellos de Efraín Juárez y Joel Huiqui no explotaron lo que se esperaba.
Desde el primer tiempo en la nación celeste quedó cierta frustración. Los suyos fueron mejores, con juego ordenado y cero rastros de nerviosismo. Apenas dos toques y La Máquina ya pisaban sector rival.
Su mejor recurso fue el pelotazo y el contragolpe, aunque cada finalización quedaba para el olvido y sin mayor apuro para el guardameta Kevin Mier.
Jordan Sierra, a balón parado, la mandó desviado, y Juninho en el encare con los centrales rivales falló con el pase corto a Robert Morales que cazaba en solitario el tentativo remate.
Pero las pifias quedaban a un lado gracias a los guantes milagros de Keylor Navas. El portero fue el pilar de unos temerosos Pumas. Par de manotazos que ahogaron los gritos del pletórico Estadio Ciudad de los Deportes.
Aunque no todos estaban contra el afamado portero. El VAR jugó de su lado. Al 25′, Cruz Azul amenazaba en irse al frente con un penalty, pero el juez central Ismael Rosario López revirtió la decisión tras una rápida consulta del monitor
Al 37′ otra jugada de penalti quedó en el aire tras una jugada peligrosa en la que se tira Paradela; el silbante no concedió falta y el público explotó en abucheos.
Así se agotó el cronómetro, con Goyas silenciados por un potente con múltiples llegadas celestes y un Paradela entregado. Arriesgó el físico y fue blanco de golpes como el de Rubén Duarte que pudo costarle a Pumas una expulsión.
La que el vestidor del Cruz Azul seguramente se recriminará hasta la vuelta es un balón en la base del poste de Keylor Navas.
Charly Rodríguez, a pase de Paradela, entró al área y en lugar de rematar potente y frontal, buscó el disparo colocado al punto más lejano del ex del Real Madrid. Pero la esférica rebotó en el metal.
Mejoró Pumas con el ingreso de Adalberto Carrasquilla. Los traumas de los duelos anteriores trataron de surgir contra Kevin Mier y Gonzalo Piovi, este último errático en la central.
Sin embargo, Joel Huiqui no tardó en mandar al ruedo al ‘Toro’ Fernández para subir la exigencia a Keylor Navas y retomar el mando ofensivo.
Se frustró el Cruz Azul en ser mejor y no concretar. Efraín Juárez, con una extraña tranquilidad en todo el juego, y los Pumas se van expuestos, pero ilesos para la vuelta del domingo en el templo donde sí han mostrado seguridad, el Olímpico Universitario.