La situación se agrava debido a que la hipertensión arterial que está presente en un tercio de la población y la diabetes que afecta al 18 %, son las dos principales detonantes de la ERC, señaló José Ricardo Correa-Rotter, nefrólogo del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, de la Secretaría de Salud.
Pero hay otros factores que contribuyen como el sobrepeso y la obesidad. Y es que la ERC es una enfermedad silenciosa porque en sus primeras etapas no presenta síntomas, por lo cual, una persona puede tardar varios años en buscar atención médica, incluso hasta que presenta insuficiencia renal crónica, que es la décima causa de muerte en México.