Diputadas y diputados de todos los partidos políticos emitieron comentarios en la agenda política de la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, sobre el comportamiento del Peso mexicano en el mercado cambiario con relación al dólar estadounidense; al cierre de las operaciones cambiarias de ayer, la paridad Peso-Dòlar se ubicò en 17 pesos con 12 centavos por cada billete verde.
Hay una apreciación de la moneda
La diputada Cecilia Márquez Alkadef (Morena) afirmó que la moneda mantiene una racha positiva: “hoy, el peso mexicano o el superpeso es gracias a que una mujer, Victoria Rodríguez Ceja, al frente del Banco de México, ha combatido los niveles de inflación. Hoy después de 16 años se tiene una apreciación de la moneda y la inversión interna y extranjera ha crecido”.
Precisó que el peso está bien por la seguridad interna que se tiene en todos los sentidos, por un manejo de finanzas sanas en el gobierno, el no endeudar indebidamente a los gobiernos y por una administración sana y limpia. “Debemos mantener esta moneda nacional fuerte y estable a pesar de las implicaciones de los particulares. A la oposición le duele el superpeso”.
Hay peso sólido porque el Banco de México es autónomo
Jorge Triana Tena, diputado del PAN, destacó que hay un peso sólido porque se cuenta con un Banco de México completamente autónomo y eso no es imputable a ningún funcionario de este gobierno. “A nosotros no nos preocupa ni nos enoja el superpeso, lo que nos preocupa y enoja es la superpobreza que hay en el país”.
Indicó que el superpeso beneficia a las personas que se encargan de importar y a quienes van de compras al extranjero, pero no beneficia a las exportaciones y tampoco beneficia tener las tasas de interés que hay en este momento, las cuales pegan directamente a la clase media y a la inversión, “y convierte al peso mexicano en una moneda muy líquida para que haya transacciones de manera sencilla, por eso está fortalecido”.
“No hay superpeso, hay superprecios”
Del PRI, la diputada Alma Carolina Viggiano Austria resaltó que el tema de la paridad peso-dólar está relacionado con la macroeconomía, no con decisiones que tienen que ver con este gobierno. “Si el peso está más fuerte implica que se necesitan menos dólares para importar gasolina; entonces, ¿por qué no baja la gasolina y por qué el precio de los alimentos no disminuye?”, cuestionó.