Seleccionar página

El cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu regresa con su octavo largometraje original Digger, protagonizado por Tom Cruise, con guion coral escrito por él mismo, Sabina Berman, Alexander Dinelaris y Nicolás Giacobone.

Iñárritu mencionó: “Esta película es para los jóvenes. Sí está hecha en ese sentido para ellos, una cosa de cierta revancha. Alguien se los tenía que decir y que lo diga un norteamericano tan americano como Tom Cruise creo que es muy, muy importante”.

Antes de iniciar la charla con este diario, el director pide una taza de café, su segunda del día. En la sala hay personal de Warner Bros, relaciones públicas y técnicos. Sin dirigirse a nadie en particular, Iñárritu pregunta: “¿Está bien que tome café?, no tiene ninguna marca, la de George Clooney es la que me preocupa”.

González Iñárritu pide no revelar detalles de Digger para el pleno disfrute: “Es que, si el público no sabe el final, ahí es cuando pega en la cabeza”. Digger narra cómo el hombre más poderoso del mundo emprende una frenética misión para demostrar que es el salvador de la humanidad antes de que el desastre que él mismo desató destruya todo.

La escritora Sabina Berman toma la palabra a la pregunta sobre el escozor que causó la historia crítica contenida en Digger a los países del hemisferio norte: “Para eso está La Jornada, para que se entienda”.

Luego revive: “Esta película la planeamos hace nueve años. Empezamos a conversar de hacer algo juntos, sabíamos que iba a ser comedia, que moviera a la risa y encontramos esta historia. Desde el inicio tuvimos muy claras las líneas principales de la película.

“Fue un proyecto que tuvo detenciones, desde la pandemia hasta que Alejandro hizo otra película en medio, pero voluntarias e involuntarias, nos sirvieron para madurar Digger, que tiene una complejidad, pero siempre es un recordatorio de en qué planeta estamos habitando, qué especies somos y qué diablos estamos haciendo con él”.

El director de Amores perros, toma la palabra y refiriéndose a una escena donde Cruise realiza un monólogo de 10 minutos frente a políticos europeos:

“Es el mejor texto de toda la película. El arma más peligrosa de la cinta es el pequeño órgano que tenemos colgado en la boca: la lengua, y esa lengüita es la que hace posible transmitir un lenguaje y el lenguaje es un puente para construir la realidad o una herramienta para destruir la realidad, para manipularla y cambiar la percepción de ella.

“Ese control, ese poder que hace que tú te la creas, llámese religión, ideología o un interés comercial, ese es el enemigo esencial”.

Ahondando en su respuesta, González Iñárritu menciona: “Lo demás en Digger es acerca de la naturaleza humana y cómo afecta a la naturaleza del exterior. Esas son las consecuencias, el arma, el veneno, lo tóxico de la forma de relacionarnos.

La humanidad nunca ha hablado tanto y ha estado tan separada. O sea, todo mundo habla, todo mundo es su propio director, escritor, camarógrafo y su personaje. Todos en este momento estamos contándonos nuestras historias, no salimos de ellas y pensamos que nuestra historia es la verdadera.