El calor comenzó a convertirse en un rival más dentro de Roland Garros. El checo Jakub Mensik terminó desplomado sobre la arcilla, con calambres en todo el cuerpo y necesitando una silla de ruedas para abandonar la pista después de uno de los partidos más extenuantes del torneo.
El joven de 20 años derrotó al argentino Mariano Navone por 6-3, 2-6, 6-4, 1-6 y 7-6 (11) en un duelo que superó las 4 horas y media bajo temperaturas cercanas a los 32 grados centígrados en París.
Sin embargo, la victoria quedó eclipsada por el estado físico con el que terminó el encuentro y por las críticas directas que lanzó contra las condiciones del torneo.
Es una locura jugar con este clima y, sobre todo, bajo el sol”, declaró Mensik tras el partido. “Estar ahí más de cuatro horas y media es una auténtica locura, e incluso con los descansos no tienes mucho tiempo”, agregó.
El checo, sembrado número 26 del torneo y considerado una de las grandes promesas del circuito ATP, parecía encaminado a una victoria relativamente controlada cuando tomó ventaja de 2 sets a 1. A partir del cuarto parcial, su cuerpo comenzó a mostrar señales visibles de agotamiento.
Mensik explicó que el calor extremo le provocó náuseas y dificultades para mantenerse hidratado, situación que derivó en calambres generalizados durante el cierre del partido.