Gran parte de los electores del sur de Texas, que hace dos años votaron por Donald Trump, se han decepcionado del presidente, y muchos sonríen ahora a un cantante estrella texano que se ha postulado al Congreso por el Partido Demócrata, según revela una nueva encuesta.
Menos de dos semanas antes de una crucial elección de mediano término, Bobby Pulido parece disponerse a capturar el asiento del distrito 15 del Congreso en este enclave de fuerte población latina, donde Trump dominó en 2024.
La encuesta, encargada por el San Antonio Express-News, El País y la organización no lucrativa Puente News Collaborative descubrió que los probables electores favorecen a Pulido por 55 a 44 por ciento sobre la congresista republicana Mónica de la Cruz.
Entre los probables votantes latinos, la distancia se ensancha, con 57 a favor de Pulido, en comparación con 40 por ciento para De la Cruz. La población latina representa 82 por ciento de los residentes del distrito 15 y 65 por ciento de sus electores probables.
“Si la economía fuera floreciente, a los republicanos les iría mejor en el sur de Texas”, comentó Mark Jones, politólogo de la Universidad Rice y codirector de la encuesta. “Pero la economía no es floreciente.
“La falsa presunción que hicieron los republicanos fue que los latinos votarían como lo hicieron por Trump en 2024, pero fue muy poco realista. El voto de los latinos sigue siendo cambiante”, explicó Jones. “Trump va a la zaga en el valle por 10 puntos. Su burbuja está estallando”.
Si Pulido gana, se habrá deslizado sobre la cresta de una ola del voto latino que se aleja de Trump y del Partido Republicano, señalan analistas. Ese viraje ha volcado los planes republicanos y subraya la creciente importancia del votante mexicano-estadunidense, que es voluble o susceptible a la persuasión.
Pulido ha basado su campaña menos en ser un demócrata y más en su popularidad personal y en el rechazo a Trump, quien ganó en ese distrito por 18 puntos porcentuales en 2024.
“No iré a Washington a servirle a un partido político. Voy a servirles a ustedes”, expresó el dos veces ganador del premio Grammy Latino ante unos 9 mil ruidosos admiradores en un concierto en su natal Edimburgo el 17 de octubre, el cual, dijo, fue el último de su carrera musical de 31 años. “Hice música para mí. Me postulo al Congreso para ustedes”.
Gran parte del atractivo de Trump hace dos años podría haber radicado en sus promesas de arreglar lo que muchos aquí y en el país veían como una frontera destrozada. Este año, en el que los cruces de indocumentados se redujeron a un puñado, el enfoque de los votantes parece haberse desplazado de la seguridad fronteriza al alto costo de la gasolina y los productos básicos, de acuerdo con la encuesta de El País-Express News-Puente News.
El factor del miedo –una sensación de caos y conflicto en la frontera– no domina el ciclo electoral. En cambio, las redadas del ICE se ven cada vez más como un freno a la economía, consideró Jones, señalando a los sectores de la construcción y el comercio.
“Muchas industrias que dependen de los inmigrantes indocumentados simplemente han dejado de funcionar”, expuso. “No se construyen casas, y por lo tanto no se adquieren materiales de construcción”.