El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar Ortiz, defendió el primer año del renovado Poder Judicial de la Federación, y aseguró que es autónomo, no atiende “encargos” ni coyunturas y responde al pueblo, pero admitió que aún persisten “resistencias” y prácticas heredadas del pasado.
También respondió a los “críticos y detractores” que cuestionan la productividad de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. “No hay rezago, no hay ineficiencia; hay cambio real y verdadero”, sostuvo luego de presentar cifras para respaldar su afirmación.
“Este año de trabajo ha servido para despejar dudas. El Poder Judicial de la Federación es autónomo, funciona y trabaja para dar resultados que el pueblo demanda. Insistimos, el Poder Judicial no atiende encargos, no sigue el pulso de las coyunturas, ninguna agenda ajena al texto constitucional encuentra cabida en el poder judicial. Debemos obediencia a la Constitución, y nuestro compromiso es con el pueblo de México”, dijo.
Aguilar Ortiz fue el único orador y, durante 43 minutos, presentó el balance de los cuatro órganos superiores del PJF, aunque centró su exposición en la SCJN.
Lo acompañaron Néstor Vargas Solano, titular del Órgano de Administración Judicial (OAJ); Gilberto Bátiz García, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), y Celia Maya García, del Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ).
Al acto asistió la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, poco más de un año después de que, el 1° de septiembre de 2025, acudiera a la toma de posesión de los nueve ministros del pleno.
También estuvieron presentes secretarios de Estado, como los titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional y de Marina; los presidentes de ambas cámaras del Congreso; representantes de comunidades indígenas, de la sociedad civil, entre otros.
Balance del año
Sobre la SCJN, reiteró que la anterior integración, encabezada por Norma Piña Hernández, les heredó una “institución lenta, desordenada y con estadísticas poco confiables”. Frente a ello, afirmó que implementaron un nuevo modelo de gestión, con registros electrónicos, expedientes digitales, control de tesis, turnos aleatorios y seguimiento en línea de trámites, además de mecanismos para agilizar la resolución de asuntos.
Expuso que durante el último año ingresaron a la Corte 15 mil 51 expedientes jurisdiccionales y se resolvieron 13 mil 231, equivalentes al 88 por ciento. Del total, apuntó, mil 479 asuntos fueron heredados de la integración anterior, de los cuales sólo quedan 44 pendientes. Algunos, enfatizó, permanecían sin resolver desde 2014 y 2015.
“El discurso rechaza por ello las críticas sobre un aumento del rezago y sostiene que la Corte está resolviendo ya más asuntos de los que recibe”, sostuvo.
También expuso que la Corte dio un viraje hacia una “justicia cercana al pueblo” y hacia una “justicia pluricultural”, con resoluciones sobre autogobierno indígena, administración directa de recursos, consulta previa, intérpretes, salud, medio ambiente, agua y patrimonio biocultural.