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El son cubano siempre está presente, asegura el cantante Ibrahim Ferrer Jr, cuyo padre del mismo nombre fue una de las grandes figuras de Buena Vista Social Club, agrupación musical que hace casi 30 años abrió nuevamente las puertas del mundo a este ritmo nacido en Cuba.

“La salud del son cubano nunca cayó”, afirma. Para el vocalista se desvinculó el “sonido” con el término son cubano debido a la penetración de ritmos como el reggaetón, el rap y la cumbia en todo lo que es el universo musical.

Sin embargo, el son cubano siempre se ha mantenido, “antes de la revolución cubana, después y en estos momentos». Es uno de los mayores precursores de la salsa, coinciden muchos intérpretes latinoamericanos”.

El son cubano no pasa de moda en la medida que es “la matriz, la madre de toda esta música bailable”. Si al principio los nuevos sonidos tenían “letras y cosas que eran factibles para el oído”, con el tiempo “esta sutileza por hacer la música se fue perdiendo por la vulgaridad”.

En muchos países, no obstante, “se oía reguetón, pero también salsa. Si se oye salsa, se oye son cubano, porque primero tiene toda esta mezcla de música latina: mambo, son, guaracha, bolero. Tiene cosas muy americanas también como el soul y el jazz, aunque no el tradicional”.