Morena en el Senado rechazó ayer que la reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas sea regresiva, como afirma la oposición. “Se trata de una iniciativa presidencial que consolida derechos laborales”, comentó el presidente de la Comisión de Asuntos Legislativos, Enrique Inzunza.
En respuesta a cuestionamientos del coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, quien insistió en que se establezcan dos días de descanso obligatorio, el morenista recordó que la reforma es gradual, como se pactó con la representación obrero-empresarial.
Inzunza subrayó que también es falso que disminuya lo previsto en la Constitución para el pago de horas extras, las cuales se liquidarán de inicio al doble, y si exceden de 12, al triple.
Al empezar el periodo ordinario de sesiones, abrió la posibilidad de que en la discusión de la ley secundaria se analice el tema de dos días de descanso, que no se contempla en la enmienda constitucional, donde se mantiene lo que establece la Carta Magna, de al menos un día de asueto a la semana.
El morenista dejó en claro que su grupo parlamentario respaldará la iniciativa de la Presidencia tal como se envió, ya que es producto de un trabajo de muchos meses y se pudo lograr mediante un diálogo responsable.
Respecto a la ruta crítica, informó que el próximo martes las Comisiones de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos se reunirán con el titular de la Secretaría del Trabajo, Marath Bolaños, y al concluir analizarán y pondrán a votación el proyecto de dictamen. La intención es sacar la reforma a la brevedad, subrayó.
Antes, Castañeda consideró la enmienda regresiva de los derechos laborales y dijo que “da gato por liebre”, pues la disminución de la jornada de trabajo a 40 horas entrará en vigor hasta el 2030. Sumado a ello, se mantiene un día de descanso, en lugar de dos, como demandaron diversos actores sociales.