El general mexicano Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, compareció este 1 de junio ante una corte federal de Nueva York acusado por autoridades estadounidenses de colaborar con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
La jueza Katherine Polk Failla advirtió que existe «mucha evidencia» en el caso.
La audiencia, celebrada en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, representa el primer paso formal de un proceso judicial que podría convertirse en uno de los expedientes más delicados para la relación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y combate al narcotráfico.
Según la acusación estadounidense, el exfuncionario habría recibido sobornos periódicos a cambio de brindar protección institucional a integrantes de la organización criminal liderada por los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán.
Gerardo Mérida Sánchez es un general retirado que se desempeñó como secretario de Seguridad Pública de Sinaloa entre 2023 y 2024, durante la administración de Rubén Rocha Moya.
Antes de asumir ese cargo, desarrolló una larga carrera militar en áreas de inteligencia y seguridad, incluyendo responsabilidades en estados con fuerte presencia del crimen organizado como Tamaulipas y Michoacán.
Su nombre adquirió relevancia internacional después de que fiscales federales estadounidenses lo incluyeran dentro de una investigación más amplia sobre presuntos vínculos entre funcionarios públicos sinaloenses y Los Chapitos.
De acuerdo con la acusación presentada en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Mérida Sánchez habría utilizado su posición como secretario de Seguridad Pública para favorecer a la facción criminal encabezada por los hijos de Joaquín Guzmán Loera.
Los fiscales sostienen que entre 2023 y 2024 recibió más de 100 mil dólares mensuales en efectivo a cambio de diversos favores operativos.