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Con la convicción de utilizar el cine como herramienta de transformación social, involucrando a los vecinos y comunidades de alta conflictividad, el realizador Pablo de Antuñano propone “democratizar” el séptimo arte al ofrecer el libre acceso a su producción en su página web.

De Antuñano presentó el cortometraje Mil aviones y un mismo deseo el jueves pasado en una premier inédita realizada en una vecindad de la alcaldía Cuauhtémoc.

El filme es protagonizado por Antuan Zagazeta y Uziel Anguiano, además de contar con la participación de los vecinos que se integraron al equipo de producción y a la actuación.

“El corto hace visible una tragedia social masiva e invisible: el abandono de hijos varones por parte del padre, lo cual repercute en el tejido social; es algo de lo que nadie quiere hablar, pero que es el elemento precursor de la ruptura del tejido social y la aparición de fenómenos sociales patógenos como el delito, la violencia y las adicciones.”

Desde hace 10 años, dijo el también sociólogo, “hemos perfeccionado esta metodología de trabajo cinematográfico, el cual es un modelo que busca democratizar el cine e involucrar a comunidades que viven en barrios, colonias y pueblos de alta conflictividad social.

“Nuestra decisión no es estar en la industria del cine, no queremos hacer proyectos de peluche, de narcos ni comedia superficial, no queremos entretener a las personas y que vayan a comer palomitas a las salas, sino buscamos usarlo para que junto con las comunidades, transformar nuestra realidad”.