Irán y Estados Unidos realizaron en Ginebra otra ronda de conversaciones mediadas por Omán para tratar de alcanzar acuerdos sobre el programa nuclear de Teherán y evitar otra guerra, mientras Washington reúne una flota masiva de aviones y buques de guerra en Medio Oriente.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere un acuerdo que limite el programa nuclear de Irán, y ve una oportunidad mientras el país atraviesa dificultades internas con un creciente descontento tras las protestas nacionales.
Irán también espera evitar una guerra, pero mantiene que tiene derecho a enriquecer uranio y no quiere discutir otros temas, como su programa de misiles de largo alcance o su apoyo a grupos armados como Hamas y Hezbollah.
Si se produce un ataque de Estados Unidos, Irán ha dicho que todas las bases militares de Washington en Oriente Medio serían consideradas objetivos legítimos, poniendo en riesgo a decenas de miles de militares estadounidenses.
Teherán ha amenazado también con atacar a Israel, lo que significa que una guerra regional podría estallar en la región “No habría victoria para nadie. Sería una guerra devastadora”, señaló el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, en una entrevista con India Today grabada este miércoles, justo antes de volar a Ginebra.