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Estados Unidos impondrá aranceles del 25 por ciento a las importaciones procedentes de Brasil tras detectar una serie de prácticas comerciales que considera desleales por parte de la décima economía más grande del mundo.

Los aranceles, que se propusieron por primera vez el mes pasado, entrarán en vigor el 22 de julio. La orden exime algunos bienes que no se producen en Estados Unidos o que, según temen funcionarios, podrían alterar las cadenas de suministro.

Entre los productos exentos figuran el café, la carne de res, las naranjas y el jugo de naranja, algunos productos energéticos de petróleo y gas, y piezas y componentes aeroespaciales.

La Oficina del Representante Comercial de EU concluyó que Brasil mantenía diversas prácticas comerciales desleales, entre ellas una aplicación laxa de las medidas anticorrupción y aranceles propios considerados injustos, además de otras prácticas consideradas irrazonables e injustas.

Sin embargo, Washington ha mantenido un superávit comercial de bienes con el país sudamericano durante años.

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, señaló en un comunicado que la medida era necesaria para garantizar que los trabajadores y las empresas estadounidenses compitan en igualdad de condiciones.

“Las extensas negociaciones con Brasil durante el último año no han resuelto estos asuntos, pero seguimos abiertos a continuar las negociaciones con Brasil para lograr cambios largamente necesarios en los problemas identificados en esta investigación”, manifestó Greer.

Después de que funcionarios de Estados Unidos advirtieron en junio que estaban proponiendo los aranceles, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva reaccionó con indignación. Él más bien apuntó a consideraciones políticas, y culpó a su rival en las elecciones de octubre del país, el senador Flávio Bolsonaro. Bolsonaro había visitado recientemente Washington y es hijo del expresidente Jair Bolsonaro, aliado del presidente Donald Trump.