La Casa Blanca inició una nueva etapa de investigaciones comerciales internacionales que incluye a México, en un movimiento que podría tener implicaciones directas para el comercio bilateral y las cadenas de suministro de América del Norte.
La decisión fue anunciada por el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, quien confirmó que la administración del presidente Donald Trump revisará las políticas fiscales y prácticas comerciales de varios países, entre ellos México, bajo un mecanismo legal que permite imponer nuevos aranceles si se detectan prácticas consideradas desleales.
La revisión, de acuerdo con el diario The Hill, se llevará a cabo mediante la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta legal que autoriza al gobierno estadounidense a imponer aranceles u otras sanciones comerciales cuando considere que las políticas de otro país afectan de manera injusta a la economía estadounidense.
Según explicó Jamieson Greer, la investigación busca determinar si existe exceso de capacidad y producción en el sector manufacturero en varios países que pueda generar distorsiones en el comercio internacional.
Entre las naciones bajo revisión se encuentran China, la Unión Europea, Japón, India y México, además de economías asiáticas y europeas con fuerte actividad industrial.
La administración estadounidense espera concluir la investigación antes del 24 de julio, fecha en que expiran los aranceles temporales del 10% aplicados recientemente a importaciones que no estaban cubiertas por exenciones comerciales.