La NFL enfrenta presiones antes del Supertazón 60 para tomar una postura más explícita contra la agresiva aplicación de la ley de migración del gobierno estadounidense que encabeza el presidente Donald Trump.
Más de 184 mil personas han firmado una solicitud pidiendo a la liga que denuncie la posible presencia del ICE en el partido del domingo y el grupo liberal MoveOn planeaba entregar ayer la sede de la NFL, en Nueva York.
“No hay previstas operaciones del ICE ni de control de migración en torno al Supertazón ni en ninguno de los actos relacionados”, sostuvieron Cathy Lanier, jefa de seguridad de la NFL, y las autoridades federales encargadas en conferencia de prensa.
Añadió que los planes de seguridad para el partido anual más importante del calendario deportivo estadounidense serán similares a los de ediciones anteriores, y que no existen “amenazas conocidas, específicas ni creíbles” contra el evento.
Agentes del ICE fuertemente armados y enmascarados han sido desplegados en varias ciudades como parte de las agresivas políticas antiinmigrantes de Trump. El despliegue de esa fuerza ha desatado indignación pública tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales, el mes pasado en Minneapolis.
La planificación de la seguridad del Supertazón 60 comenzó hace aproximadamente 18 meses y en ella participan 35 agencias federales, estatales y locales, según Lanier. Las autoridades esperan alrededor de 1.3 millones de visitantes para el partido y los actos que lo rodean.
La NFL y varias agencias policiales involucradas en la seguridad planean utilizar inteligencia artificial para ayudar en sus esfuerzos, indicó Lanier, quien se negó a dar detalles sobre cómo se implementaría la tecnología emergente.