Seleccionar página

Alejandro Burillo, El Güero, murió a los 74 años, salvó el torneo de tenis en Acapulco y puso a Javier Aguirre en el Tri. Tenía siempre la ilusión de vivir cerca del mar, navegar y estar muchas horas en altamar; no fue extraño entonces que invirtiera en Acapulco y Cancún.

El torneo, que es uno de los preferidos de la ATP, era un 250 y cuando adquirió los derechos en 2001, lo primero que hizo fue llevarlo a Acapulco para levantarlo. Atinó como solía suceder con sus decisiones.

La primera superficie fue de polvo de ladrillo, en esa en la que se regodeaba Rafael Nadal. Con el tiempo y gracias a su inyección económica y anímica, el torneo se erigió como un ATP500 y está entre los consentidos de la afición del tenis.

Un cáncer de piel empezó a deteriorar la salud del Güero Alejandro Burillo. Se alejó por completo de los reflectores durante varios años. Apenas en 2025 regresó a las ediciones de tenis en Los Cabos y Acapulco, pero en este 2026 volvió a ausentarse.

Burillo salva al tenis y a la Selección Mexicana. En aquel 2001 también estaba metido en el fútbol, de hecho, desde antes con su marca de ropa ABA Sports (Alejandro Burillo Azcárraga).

Bajo su empresa se hizo una de las camisetas más icónicas del Tri, la del Mundial de Francia 1998 con el calendario azteca estampado de fondo y que sigue siendo una reliquia para los aficionados actuales.