Una sequía ya devastadora en Sudamérica y lluvias torrenciales en India y Nepal: los efectos de El Niño continúan amenazando las cosechas de arroz y café, hasta tal punto que el Banco Mundial prevé que los precios de los alimentos suben un 18% para el próximo año.
Este fenómeno climático natural ocurre cada dos a siete años en el Pacífico ecuatorial. El calentamiento de las aguas superficiales en esa zona altera todo el clima y los vientos sobre ese océano.
En un efecto dominó, impacta además en las precipitaciones y las temperaturas en todo el planeta, lo que agrava las sequías, las inundaciones y otros eventos meteorológicos extremos, con consecuencias ya visibles para las poblaciones.
En Bolivia, la sequía afecta a poco más de 78.000 familias en seis de sus nueve departamentos. También ha provocado la pérdida de más de 75.000 cabezas de ganado, según el último informe del Viceministerio de Defensa Civil, publicado esta semana.
El presidente Rodrigo Paz anunció el sábado que decretó el estado de emergencia para hacer frente a las intensas sequías y las inundaciones relacionadas con el «superniño».
Esta medida permitirá desplegar más recursos económicos y unidades de rescate en puntos críticos.
«Hemos hecho un trabajo enorme para preservar el medio ambiente y que el efecto para este año del superniño sea el mínimo posible», dijo Paz en un mensaje a la nación.
En países vecinos como Perú, El Niño ha elevado las temperaturas y favorecido incendios forestales, que ya han cobrado la vida de al menos 12 personas. También ha propagado el dengue, una enfermedad tropical que causó otras 81 muertes en 2026.
En Chile, ha provocado el octubre más lluvioso jamás registrado en Santiago, la capital.
India «en el agua»
El ciclón Arnab, acompañado de fuertes vientos y lluvias torrenciales, azotó el miércoles por la mañana el sureste de India y arrasó las costas, lo que causó tres muertos y provocó cerca de 100.000 evacuaciones.
«Nuestras casas están inundadas y nos tocó quedarnos en el agua», aseguró Rajeshwari, de 65 años, quien solo dio su nombre tras ser evacuada a un centro de acogida cerca de Kakinada, en el estado de Andhra Pradesh.
Los ciclones son una amenaza recurrente en el golfo de Bengala y el norte del océano Índico. Pero la temporada de tormentas es particularmente intensa este año, agravada por El Niño.
«Puede desempeñar un papel importante en la amplificación de los efectos del ciclón Arnab. Las temperaturas del mar ya están por encima de lo normal. Una atmósfera más cálida contiene más humedad (…) y favorece precipitaciones más intensas», explicó Akshay Deoras, investigador del Centro de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Reading, en Reino Unido.
El ciclón se desplazó luego hacia Nepal, lo que generó importantes nevadas en las regiones altas del Himalaya y fuertes lluvias hasta el sábado.
Se prevé que los precios de los alimentos aumentan un 18% entre 2025 y 2027, según el Banco Mundial, que atribuye este comportamiento tanto a las dificultades de abastecimiento debido a las guerras en el mundo como a los efectos previstos de El Niño.
484.500: esa es la cantidad de muertes que ya ha causado este episodio del fenómeno climático desde junio, de acuerdo con cifras del Climate Impact Lab de la Universidad de Chicago.
El balance es solo provisional, ya que la organización prevé que podrían producirse cerca de 373.000 fallecimientos adicionales en los próximos seis meses.