El cineasta sudcoreano Park Chan-wook, que preside el jurado de la edición 79 del Festival de Cannes, quiere premiar con la Palma de Oro las películas: “Los premios deben otorgarse a obras que perduren 50 o 100 años”, declaró el director que recién cumplió 62 años.
Para Park Chan-wook, ganador del Gran Premio del Jurado en Cannes en 2004 por Old Boy, una obra debe juzgarse por “sus propios méritos”, sin tener en cuenta “factores externos” como “la nacionalidad, el género, la ideología política.
“No hay que rechazar una película porque contenga un mensaje político ni favorecer sólo por esa razón”, afirmó. “Los cineastas son totalmente libres de abordar temas políticos, pero, al fin y al cabo, los avances artísticos de una película siguen siendo lo más importante”.
En 2025, la máxima recompensa recayó en Un simple accidente, una denuncia contra la dictadura de los mullahs iraníes dirigida por el cineasta disidente Jafar Panahi.
Las tensiones geopolíticas suelen estar presentes en Cannes, en ciertas películas o mediante algunos de sus invitados.
Sin embargo, a menudo se critica que el mundo del cine no se posiciona lo suficiente ante los conflictos o las crisis actuales. La última Berlinale fue precisamente muy criticada por su supuesta indiferencia ante la guerra de Gaza.
El Festival de Cannes terminó el lunes los últimos preparativos para su edición 79, repleta de estrellas, como Javier Bardem, Adam Driver y Scarlett Johansson, y con tres películas españolas en liza por la Palma de Oro, una de ellas de Pedro Almodóvar.
La Croisette, el famoso paseo marítimo de la localidad francesa, se llenará a partir de hoy de grandes nombres del cine, como la pareja española Javier Bardem y Penélope Cruz –que participan por separado en dos filmes en competición–, o las actrices Cate Blanchett, que dará una masterclass, o Demi Moore, miembro del jurado.