La Fiscalía General de la República atrajo la investigación de la denuncia en contra el gobernador de Jalisco, el emecista Pablo Lemus Navarro, por agresiones y vejaciones en el exterior e interior de Casa Jalisco durante una manifestación para exigir agua limpia que terminó con una intervención policial violenta.
Arreola, de poco más de 50 años, fue introducida a la residencia oficial del mandatario, junto con su hija de 19 años, luego de que tres mujeres policías la levantaron en vilo en la calle. Según su denuncia, durante el traslado casi la dejaron desnuda y la golpearon en repetidas ocasiones, lesiones que fueron documentadas en un parte médico.
«Desde el inicio de la presente indagatoria y atendiendo a los hechos y delitos denunciados hasta este momento de la secuela procesal, esta autoridad federal ha ejercido la facultad de la investigación», señala un acuerdo del 30 de octubre, emitido en respuesta a la denuncia de Arreola.
La mujer, también activista y directora del colectivo Acceso a la Salud, Justicia y Educación, detalló que solicitó la intervención de la FGR el 28 de octubre, ante su desconfianza en la actuación de las autoridades locales, particularmente después de que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que también asumió las investigaciones sobre la actuación policial, informó que el grupo de choque que provocó disturbios estaba coordinado directamente con autoridades policiales.
Narró que fue agredida por elementos de la policía cuando pidió que dejaran de golpear a varias personas durante la manifestación, después del lanzamiento de gases lacrimógenos.
«Me iban agrediendo, me subieron la sudadera y me bajaron el pants. Cuando estuvimos en la Fiscalía del Estado nos desnudaron a todos los que estuvimos ahí. No sé quién los está asesorando y por qué tratan a las personas de esa manera», se quejó.