La FGR desmanteló cuatro “centros de procesamiento ilícito de combustible” en San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos, donde aseguró medio millón de litros de hidrocarburos, con base “en labores de inteligencia, investigación, acciones operativas y del intercambio de información”, se logró la identificación y aseguramiento de los inmuebles en los que se procesaba combustible.
Lo anterior como parte de la Estrategia Nacional contra el Robo de Hidrocarburos, en la que participa también la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional y Pemex Logística. La investigación se originó por diversas denuncias anónimas recibidas por el agente del MPF en las que se advirtió la existencia de una instalación tipo nave.