El gobierno de Claudia Sheinbaum firmó un acuerdo con productores, importadores e industriales del sector para ordenar la producción y comercialización del maíz blanco mediante un mecanismo que garantice la autosuficiencia, estabilice el mercado y mejore la rentabilidad de los agricultores.
El acuerdo denominado “Sistema de Ordenamiento de la Producción de Maíz Blanco – Precio Justo”, surgió a raíz de una crisis en el sector que amenazaba con dejar a miles de productores sin posibilidad de cubrir sus costos de producción.
Señaló que, desde el inicio del año, su gobierno comenzó a reunirse con los distintos actores de la cadena productiva del maíz tras identificar que el precio había caído por debajo del costo de producción, pues mientras producir una tonelada del grano requería alrededor de seis mil pesos, el precio de mercado rondaba en los cinco mil 200 pesos.
La situación, enfatizó, se agravó porque los compradores ya habían llenado sus inventarios con maíz importado a menor costo.
Para resolver la emergencia inmediata, el gobierno federal destinó cerca de cinco mil millones de pesos en apoyos, con la participación de gobiernos estatales y empresas compradoras, lo que permitió vaciar bodegas y estabilizar la comercialización en un contexto donde la cosecha de Sinaloa estaba por llegar.
A partir de esa experiencia, dijo Sheinbaum, se tomó la decisión de construir un sistema permanente que evitará repetir la situación cada año.