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Con 32 internacionalistas y periodistas de once países a bordo, este martes llegó a Cuba el barco denominado Granma 2.0; partió con ayuda humanitaria (víveres, medicinas y utensilios de limpieza) desde el Puerto de Progreso, Yucatán, hasta La Habana, Cuba.

La tripulación del convoy Nuestra América, todavía aguardó, para dirigirse al puerto y encontrarse con una multitud que los recibió entre vítores y consignas. Toda una fiesta. Ya en puerto, fueron recibidos por la alcaldesa de La Habana, Yanet Hernández, y otras autoridades.

Fue una recepción tan rápida como efusiva. Después de un breve discurso, un poeta interpretó canciones. Los habaneros fueron especialmente efusivos con los italianos, comprometidos en conseguir los paneles fotovoltaicos. Los llantos y los abrazos abundan.

Su cargamento solidario, compuesto por alimentos no perecederos, medicamentos, pañales, bicicletas y 73 paneles fotovoltaicos, donados por ciudadanos de otras latitudes, llegó a buen destino.

Los víveres fueron bajados en una zona portuaria que, paradójicamente, se llama “IPhone”. Más tarde, medicinas y equipos sanitarios fueron llevados al William Soler, donde se visitó el área primaria de especialidad de cardiopatía congénita.