El Grupo de Trabajo de Justicia Cotidiana realizó el cuarto foro “Hacia la construcción del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares. Retos y Análisis”, en la Facultad de Estudios Superiores plantel Aragón, de la Universidad Nacional Autónoma de México, con los temas sistema probatorio y medidas cautelares. La coordinadora del Grupo, diputada Aleida Alavez Ruiz (Morena), resaltó que la trascendencia del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares es indiscutible para la vida cotidiana de las personas.
Destacó la necesidad de establecer criterios legales sólidos en el nuevo código para dar certeza jurídica a los justiciables y operadores jurídicos en general. Las medidas cautelares en materia familiar, dijo, “no deben ser consideradas como un elemento más del proceso, sino como herramientas fundamentales para la pacificación del país y contener la ola de violencia en el seno de las familias, principalmente contra mujeres, niños y personas mayores”.
Refirió que la pandemia fue un elemento detonador de la violencia familiar, los casos aumentaron más de 50 por ciento a los previos al confinamiento; por ello, dijo, es importante que en la valoración de las pruebas y la declaración de las medidas cautelares haya perspectiva de derechos humanos y “esto es requisito indispensable para que haya justicia en nuestro país”. “Estos foros son para escuchar las voces e inquietudes de académicos, litigantes, jueces y justiciables para la elaboración de esta norma jurídica de gran trascendencia”, puntualizó.
La diputada Elizabeth Pérez Valdez (PRD) señaló que los temas de hoy son importantes para la labor legislativa que representa la construcción de un Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, que será fundamental para la vida de las y los mexicanos, “ya que por su naturaleza se convierte en una de las herramientas jurídicas que se utiliza todos los días”.
Consideró que el derecho y las leyes deben avanzar y evolucionar junto con la sociedad que regulan atendiendo la dinámica social y coyuntural. “Nuestras leyes deben fungir como un instrumento de vanguardia, pero sobre todo de inclusión en donde se respeten los derechos de las diversas poblaciones y comunidades, y atendiendo la perspectiva de género”. Sostuvo que es indispensable adoptar medidas cautelares eficaces, en particular tratándose del interés superior de las niñas y los niños.