La vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Morena, Gabriela Jiménez Godoy, afirmó que los puertos no son simples zonas de atraque, sino que representan el principal medio de interfaz para el transporte marítimo, el cual es responsable de movilizar aproximadamente el 90 por ciento de los bienes a nivel mundial.
Al inaugurar el foro “El sistema portuario mexicano”, destacó que los puertos son el vehículo del comercio exterior y pilares indiscutibles para el desarrollo y la soberanía del país. Subrayó que el sector portuario enfrenta retos importantes de competitividad, por lo que para liderar en la región se requiere continuar con la modernización de la infraestructura portuaria, optimizar los tiempos de los servicios, reducir la burocracia excesiva y mejorar la coordinación entre todas las autoridades que convergen en ellos.
En ese sentido, señaló que es preciso analizar desde la proyección de la política pública federal hasta la planeación estratégica multimodal y el rol decisivo en la inversión privada, a fin de fortalecer el marco normativo y hacer de los puertos verdaderamente potencias globales.
Jiménez Godoy mencionó que el transporte marítimo sostenible y seguro solo es posible a través de una planeación organizada y la simbiosis estrecha entre el Estado y la iniciativa privada.
Por ello, sostuvo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha impulsado a los puertos en el Plan Nacional de Infraestructura, y muestra de este compromiso es que, del 1º de septiembre del 2025 al 30 de junio del 2026, se invirtieron 7 mil millones de pesos en infraestructura, a través de las administraciones del Sistema Portuario Nacional.
Estos recursos, resaltó, se traducen en obras históricas. En Manzanillo se logró un paso estratégico al firmar el primer convenio de colaboración para inversión público-privada en un puerto mexicano, consolidando su posición como la principal entrada y salida del comercio exterior nacional y un motor de empleos.
Añadió que en Lázaro Cárdenas arrancó la tercera etapa de la terminal especializada de contenedores, y en Veracruz inició la construcción de lo que será el segundo rompeolas más grande de Latinoamérica.
En tanto, en Salina Cruz se incrementó el calado de los muelles para hacer posible la recepción de buques Panamáx, en Progreso arrancó la modernización y ampliación del canal de navegación, en Dos Bocas se avanzó en obras complementarias administrativas clave y en Ensenada se construyó el nuevo centro de control de tráfico marítimo.