La constante urbanización en los entornos citadinos ha generado las llamadas “islas de calor” que provocan serias diferencias entre las temperaturas de las grandes ciudades y las comunidades rurales, debido a la sustitución de suelos naturales por recubrimientos de asfalto, acero o concreto, amén de las actividades humanas.
Al respecto, diversos estudios internacionales revelan un incremento de entre 1 y 7 grados más en entornos urbanos frente a ecosistemas rurales, lo que naturalmente incrementa, también, los riesgos a la salud por golpes de calor o enfermedades gastrointestinales, además de un consumo mayore de energéticos y su consecuente inversión financiera.
De tal suerte, la Diputada del Grupo Parlamentario del PRI en San Lázaro, Mónica Sandoval Hernández, inscribió una iniciativa para modificar la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, con el fin de crear “Estacionamientos Verdes”, como una medida urgente para combatir el incremento en las temperaturas.
La propuesta busca que los estacionamientos públicos y privados de una planta, destinen al menos 35 por ciento de su superficie para áreas verdes, además de atender las consultas que realicen los municipios sobre la apropiada congruencia, coordinación y ajuste de sus planes y programas municipales en materia de desarrollo urbano.
En el caso mexicano, la CDMX y Monterrey presentan mayores incrementos en sus termómetros debido al uso de materiales impermeables. En la Ciudad de México, los entornos más poblados y dinámicos como; Azcapotzalco, Coyoacán, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Iztacalco, Iztapalapa y Venustiano Carranza, presentan las mayores temperaturas.
Las islas de calor constituyen un serio problema en ciudades del mundo pues contribuyen al calentamiento global y generan ondas térmicas extremas que afectan el organismo humano con los llamados golpes de calor y la Ciudad de México no se mantiene al margen, pues a la fecha, es una de las regiones geográficas más estudiadas en Latinoamérica debido a su tamaño, densidad urbana y contaminación, lo que según la UNAM provoca incremento de hasta cuatro grados en el mercurio.