El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, confirmó que las Fuerzas de Defensa de Israel abatieron al comandante de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Alireza Tangsiri, considerado responsable del bloqueo del estrecho de Ormuz.
Katz anunció la operación durante una reunión con altos mandos militares y aseguró que constituye un “mensaje” directo a la Guardia Revolucionaria.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel los perseguirán y los eliminarán uno por uno”, declaró Katz, subrayando que Israel continuará operando en territorio iraní hasta alcanzar los objetivos de la guerra.
Según fuentes oficiales, Tangsiri fue atacado en la ciudad portuaria de Bandar Abbas mientras mantenía una reunión con altos mandos de la Armada iraní.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó a través de un video la muerte del comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica, responsable del cierre del estrecho de Ormuz. Netanyahu puntualizó que el resultado fue producto de un trabajo coordinado con Estados Unidos.
“Continuamos atacando enérgicamente los objetivos del régimen terrorista iraní”, afirmó el mandatario.
Netanyahu señaló que la acción militar se llevó a cabo la noche anterior y que el objetivo eliminado tenía un papel central en la estrategia iraní de bloqueo marítimo.
Anoche eliminamos al comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria. Este hombre tiene mucha sangre en sus manos y fue quien lideró el cierre del Estrecho de Ormuz”
El primer ministro subrayó que la operación constituye un ejemplo de la cooperación entre Israel y Estados Unidos en el marco de la guerra contra Irán. “Este es otro ejemplo de la cooperación entre nosotros y nuestro amigo Estados Unidos, con el objetivo común de alcanzar los objetivos de la guerra”, añadió.
Desde el inicio de los ataques el 28 de febrero, el estrecho de Ormuz se ha convertido en el centro de una crisis energética y naval. Tras los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel, Irán respondió imponiendo un bloqueo estratégico en la boca del Golfo Pérsico.
La medida prohibió el paso a buques de Estados Unidos, Israel y sus aliados, mientras permitió el tránsito seguro únicamente a países considerados no hostiles, como China e India. Algunos petroleros saudíes con destino a la India lograron continuar navegando, aunque el flujo total de embarcaciones cayó de decenas diarias a apenas uno a tres barcos en los días más críticos de marzo.