El fútbol europeo vivió una jornada de duelo, conmoción e incredulidad ante la muerte del delantero Jesús de Miguel, del CD Tenerife, que no sobrevivió al choque frontal con el portero del Andorra, Jesús Owono, en una jugada a mitad de campo casi al borde del final del partido del pasado domingo de la liga de Segunda División.
Las imágenes de televisión muestran al futbolista convulsionando tras el impacto, justo en el momento en el que entró en parada cardiorespiratoria, por lo que de inmediato fue trasladado al hospital, donde llegó con los signos vitales mermados pero que advertían cierta recuperación. Pero no fue así, su estado de salud empeoró durante la madrugada y alrededor de las ocho de la mañana se anunció su muerte.
La policía investiga el hecho como un “homicidio imprudente”, mientras todos los partidos oficiales de la federación española fueron suspendidos en señal de duelo y en los encuentros europeos se guardará un minuto de silencio antes del inicio.
La jugada que costó la vida al delantero español se registró a unos metros del centro del campo. El equipo local, el CD Tenerife, inició un contraataque desde su propia área, con un pase largo al delantero que superó ligeramente el círculo central.
El portero Owono, que estaba muy adelantado, decidió salir a cortar la jugada como un jugador más e interrumpir el balón desde el aire. En el salto se llevó por delante a Jesús de Miguel, golpeándolo con el brazo en la cara y con la rodilla en las costillas.
Su desvanecimiento fue inmediato y estremecedor porque su cuerpo cayó inerte, sin reflejos e inconsciente. El portero, sabedor de la gravedad de la entrada, ni siquiera esperó a que el árbitro le sacara la tarjeta roja y se fue directamente hacia el banquillo.
Todos los jugadores entraron en pánico al ver el estado del delantero, por lo que pidieron con urgencia la entrada de la asistencia médica, que inició las labores de reanimación. El partido se suspendió, mientras que el jugador fue trasladado en ambulancia al hospital y durante el trayecto recuperó algunos signos vitales y era capaz de respirar por su cuenta.
Ya en el hospital, Jesús de Miguel fue ingresado de inmediato en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI), donde se encuentran los enfermos más graves, pero su estado neuronal y vital cayó en picado. Su deterioro fue fulminante hasta que se registró oficialmente su muerte.
Su propio equipo informó de su muerte en un mensaje en las redes sociales: “Rotos de dolor, con un nudo en la garganta y sin poder creer que esto sea verdad, desde el CD Tenerife comunicamos el trágico fallecimiento, este martes, día 3 de noviembre de 2026, a las 8:00 horas, de Jesús de Miguel Alameda.
No hay palabras de consuelo; no hay absolutamente nada que mitigue este sentimiento repleto de tristeza.
Estamos junto a su desolada familia, junto a sus seres queridos, junto a todo el tinerfeñismo que hoy llora por este cruel desenlace. La familia de Jesús de Miguel agradece todas y cada una de las muestras de apoyo recibidas, e igualmente solicita, de corazón, máximo respeto a su privacidad, en estos terribles momentos.