El cantautor y poeta Joan Manuel Serrat recibirá uno de los reconocimientos más queridos por un virtuoso en España: el premio de honor de la Academia de la Música, que reconoce las más de cinco décadas dedicadas a la creación artística de este singular intérprete.
Joan Manuel Serrat se convirtió en una figura destacada de la lucha contra la desigualdad, la tiranía y la represión que él mismo sufrió en carne propia por parte del régimen fascista de Francisco Franco (1939-1975).
A través de un comunicado, la Academia de la Música de España informó que se había elegido a Serrat porque “ejemplifica a la perfección el espíritu de este premio, ocupando un lugar esencial en la historia cultural española que abarca la canción de autor, la poesía y el compromiso social, además de ser un artista que se ha convertido en un puente entre generaciones”.
Explican que, “desde sus comienzos en los años sesenta, Serrat ha labrado una carrera que lo ha convertido en referente de la canción de autor en todo el ámbito hispano.
Su carrera alcanzó una dimensión histórica con álbumes fundamentales como Mediterráneo (1971), disco en el que se incluye una canción que se ha convertido en un ícono cultural. Muchas de sus canciones, desde Penélope, Lucía o Para la libertad, forman ya parte del patrimonio cultural en castellano”.
Serrat, retirado de los escenarios desde hace tiempo, aunque no de la creación y la composición, está siendo objeto de numerosos reconocimientos. Su trayectoria, desde que nació en Barcelona en 1943, en plena dictadura, le han convertido en una leyenda viva de la música y de la poesía.
Algunas de sus letras y canciones ya forman parte de la memoria sentimental de varias generaciones contemporáneas, así como los discos en los que homenajeó a algunos de los grandes poetas españoles, como Miguel Hernández, Antonio Machado, Federico García Lorca o Rafael Alberti.
También, durante su vida, se convirtió en un luchador infatigable de la lengua y la cultura catalanas, hasta el punto de ser perseguido por el régimen dictatorial, lo que lo obligó a exiliarse un tiempo en México.