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La selección de fútbol de Irak llegó a Monterrey luego de más de 16 horas de vuelo y cambios en su agenda de viajes para disputar el partido de repechaje del próximo 31 de marzo, en busca de un boleto al Mundial 2026.

Su rival será el ganador del partido que cinco días antes jugarán Bolivia y Surinam, en la ciudad regiomontana. El vencedor de dicho encuentro integrará el Grupo I del Mundial junto a Francia, Senegal y Noruega.

La llegada de los denominados Leones de Mesopotamia estaba programada para el pasado viernes, pero debido a complicaciones en el espacio aéreo de Jordania, los jugadores retrasaron su vuelo al sábado 21 por la madrugada, en horario de la ciudad de Ammán.

La participación del conjunto dirigido por Graham Arnold estuvo en duda debido a que el equipo iraquí no podía salir de su país por la guerra, desatada el 28 de febrero por los ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán.

Su travesía estuvo marcada por una serie de problemas para dejar su país, como traslados terrestres de más de 12 horas, así como conflictos con visados en Arabia Saudita.

El entrenador australiano Graham Arnold incluso pidió a la FIFA aplazar este partido de la repesca intercontinental, debido a que numerosos jugadores y miembros del cuerpo técnico estaban bloqueados en la región.

A pesar de viajar en un avión privado de la FIFA, los integrantes del equipo iraquí tuvieron que hacer escala en Lisboa, Portugal y posteriormente emprendieron el vuelo hacia Monterrey. Graham Arnold llegó el sábado acompañado de una parte de su cuerpo técnico.

La última vez que los iraquíes asistieron a un Mundial fue en México 1986, donde fue eliminado en fase de grupos.

Tanto la FIFA como el gobierno de México apoyaron respectivamente a los Leones de Mesopotamia con un vuelo privado, así como el trámite de sus visas de trabajo, documento sin el cual, no les hubiera sido posible arribar al país.