La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) calificó a 10 cárceles del país, en una escala de 0 al 10, con 0.08 al 3; debido a que esos penales no garantizan la integridad de los presos, una estancia digna, condiciones de gobernabilidad, reinserción o no cuentan con los requerimientos necesarios.
La CNDH calificó a la cárcel de San Blas, Nayarit como la peor del país; seguida de las prisiones de Rosamorada y Acaponeta, del mismo estado; Tizayuca y Zacualtipán, Hidalgo; el Reclusorio Preventivo Municipal de Cihuatlán, Jalisco; Zimapán y Atotonilco El Grande, ambas en Hidalgo; Tuxpan, Nayarit, y la cárcel distrital de Bochil, Chiapas.
Además, la Comisión destacó que existen penales que rebasan el 200 por ciento de sobrepoblación: en Zacualtipán hay un 263 por ciento de excedente y en el penal de Tizayuca tiene un 208 por ciento de hacinamiento. Mismas que no cuenta con una separación entre hombres y mujeres.
De acuerdo con la CNDH, sólo una de 19 prisiones, se encuentra en los 10 penales de máxima seguridad con mayores estándares de calidad en el país y están ubicadas en Aguascalientes, Baja California, Colima, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Puebla y Querétaro.
Siendo los Centros Federales de la Readaptación Social Aserradero y Morelos, ubicadas en las Islas Marías, las mejores evaluadas.
Cabe mencionar que en México existen 298 penales.