Una polémica táctica policial que permitió que grandes cantidades de fentanilo lleguen a las calles cuando las autoridades buscaban armar casos antidrogas, ahora se encuentra bajo investigación de los republicanos del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
El congresista James Comer, republicano de Kentucky, envió una carta al secretario de Justicia Todd Blanche para solicitar registros relacionados con la controvertida estrategia de la DEA de vigilar, pero no incautar, grandes cargamentos de fentanilo.
La solicitud evoca las preocupaciones planteadas por funcionarios de Nuevo México, el epicentro de la crisis del fentanilo, donde informantes de la DEA revelaron recientemente que se les ordenó hacerse a un lado en lugar de incautar cientos de miles de pastillas de fentanilo.
Lo anterior, en posible violación de normas del Departamento de Justicia destinadas a proteger a las comunidades. La semana pasada, el fiscal general del estado, Raúl Torrez, demandó al Departamento de Justicia a fin de intentar obligarlo a entregar algunos de los mismos registros que buscan los republicanos de la comisión de Comer.
“Si bien los agentes de la DEA quizá no tengan los recursos para interceptar cada envío conocido, una política que les ordene no interceptar envíos cuantiosos es inconcebible y sin duda provocó un daño considerable y la pérdida de vidas”, escribió Comer en la carta —de la cual The Associated Press obtuvo una copia.