La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que “es legítimo dudar del verdadero interés de los juicios de extradición” que iniciaron Estados Unidos hace dos semanas; insistió en que «México no acepta injerencias ni es piñata de nadie”.
Dijo que “cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo corresponden a los mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”. Ante ello, dejó en claro que México «no acepta injerencia”.
Claudia Sheinbayum exhortó a defender la soberanía nacional, la independencia y transformación, y convocó a que “a partir de la próxima semana vayamos a las plazas públicas a realizar asambleas e informar al pueblo de que la patria “no se vende, se ama y se defiende”
Luego de que presentó un balance de los logros de su gobierno en los últimos 20 meses, la jefa del Ejecutivo federal dijo que desde hace unos meses “hemos sido objeto de una ofensiva mediática y campañas en redes sociales”.
Ante el coro de “no estás sola, no estás sola” que lanzaron los miles de asistentes que llenaron la explanada y las calles aledañas, expuso que no es casualidad que detrás de esas campañas estén sectores conservadores nacionales e internacionales que nunca aceptaron que México recuperar su dignidad y decidiera ejercer plenamente su independencia.
“Hoy las formas de desestabilización han cambiado”, y no necesariamente se imponen por la fuerza, sino que ahora pueden expresarse a través de campañas digitales, operaciones de desinformación que pueden erosionar gobiernos o movimiento
Pueden operar desde plataformas globales donde el flujo de información está concentrado en pocas manos, con capacidad de influencia vinculada a algoritmos sin precedentes en la historia. Además, están diseñadas para permitir el uso de cuentas falsas o robots que operan con dinero, dirigidas a la manipulación de la información.
“En ese terreno, lo que está en disputa no es solo la política, sino que lo que quieren hacer es cambiar la percepción de la realidad”, señaló.
“No se trata de negar la libertad de expresión, esa libertad es un pilar irrenunciable de toda democracia, pero detrás de cuentas pagadas y robots se articulan los intereses de intereses extranjeros y nacionales que buscan recuperar privilegios perdidos o frenar la transformación”.
Por ello, convocó a estar alertas, informar desde el territorio, platicar con las familias y entender que “es una nueva forma de manipulación”.