El cantante Maluma acaparó los reflectores a las afueras del Estadio Ciudad de México y alegró la fiesta al liderar la monumental porra sudamericana previo al debut de la selección de Colombia en el Mundial frente al representativo de Uzbekistàn.
Los miles de aficionados colombianos tomaron por asalto las avenidas principales de la capital mexicana para apoyar a su equipo frente a Uzbekistán. El artista urbano apareció sorpresivamente entre la multitud y transformó la previa deportiva en un masivo carnaval latino.
El intérprete vistió los colores de su bandera y convivió directamente con los simpatizantes que viajaron miles de kilómetros. Las cámaras de la prensa internacional captaron al reguetonero mientras coreaba los cánticos de la escuadra dirigida por el técnico Néstor Lorenzo.
La algarabía inundó las explanadas del histórico recinto deportivo de Santa Úrsula con interminables ríos de camisetas amarillas. Los seguidores exhibieron enormes cartones con los rostros impresos de figuras deportivas como Luis Díaz y el mediocampista James Rodríguez.
La sorpresiva presencia del artista antioqueño paralizó por momentos el flujo de asistentes en los primeros filtros de seguridad del estadio. Los fanáticos buscaron fotografías y videos con el exponente del género urbano, quien accedió con una gran sonrisa ante las peticiones de sus eufóricos compatriotas.
Su visita obedece estrictamente al apoyo incondicional hacia los jugadores de su nación en el esperado arranque del Grupo K. Esta aparición pública elevó el ánimo de la fanaticada y cimentó el concepto de una verdadera «invasión cafetera» en pleno territorio azteca.