Más de mil músicos llamaron al boicot del concurso Eurovisión y explicaron que la Unión Europea de Radiodifusión “encubre y normaliza el genocidio” de Israel al dejar que participe en la cita musical europea.
Con la campaña “No a la música para el genocidio” instó a los organizadores de proyecciones, equipos de producción y aficionados a boicotear el concurso, tras la decisión de la Unión Europea de permitir la participación de Israel, a pesar del genocidio que comete en Gaza.
Entre los trabajadores de la industria musical que han apoyado ese manifiesto destacan figuras como Peter Gabriel, Brian Eno, Paul Weller, Massive Attack, Mogwai y otros, quienes firmaron una misiva abierta pidiendo a la UER para que prohíba la participación de Israel en Eurovisión 2026.
La principal asociación mundial Asociación Internacional de Expertos en Genocidio declaró que Israel está cometiendo genocidio en Gaza y afirmó que la conducta de ese país cumple con la definición legal establecida en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Genocidio.
El mayo se cumple el tercer año consecutivo en que Israel participará en Eurovisión, que en 2025 atrajo a 166 millones de espectadores, superando la audiencia combinada del Supertazón y los Grammy, mientras que Rusia sigue vetada.
En 2022, la UER declaró que la presencia de Rusia “desprestigiaría la competición”. La nueva misiva pregunta por qué no se ha aplicado el mismo criterio a Israel. En ella se afirma: “Nos negamos a guardar silencio cuando la violencia genocida de Israel atrona y silencia la vida de los palestinos”.
El documento también habla sobre la presión que el gobierno de Israel ha ejercido sobre la televisora para que la región siga participando en el certamen. Eurovisión respondió que su papel refleja neutralidad, haciendo un reflejo de incongruencia cuando declaró en 2022 que la presencia de Rusia “desprestigiaría la competición”.