Cientos de trabajadores mineros se manifestaron en siete estados de la República para exigir justicia y garantías de seguridad para el gremio, luego del secuestro de 10 mineros en Concordia, Sinaloa, el 23 de enero, cinco de los cuales fueron hallados sin vida.
Las protestas se realizaron en los estados de Sinaloa, Durango, Chihuahua, Sonora, Zacatecas, Hidalgo y San Luis Potosí, donde pidieron la intervención del gobierno federal para hacer justicia a los mineros que siguen desaparecidos tras el secuestro por parte del crimen organizado.
En Sonora, alrededor de dos mil personas marcharon por calles del centro de Hermosillo, convocadas por la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México. La protesta inició en las oficinas de la agrupación, donde colocaron un moño negro y guardaron un minuto de silencio en memoria de los compañeros secuestrados.
En el recorrido, familiares, trabajadores del sector y estudiantes mostraron pancartas con los nombres y fotografías de los ausentes y solicitaron a las autoridades estatales y federales medidas que garanticen la seguridad en las zonas de operación.
María Elena Morán, esposa de Antonio Esparza, minero que aún no ha sido localizado, explicó que en Concordia en total se reportó la desaparición de 14 personas, siete de ellas originarias de Sonora; 10 son las que laboraban para la minera Viszla Silver y cuatro, en otra empresa.
Precisó que su esposo tiene más de 40 años de trayectoria y que días antes le comentó de la situación de inseguridad que prevalece en Sinaloa. “Hablé con él antes de que desaparecieran y me dijo que estaba inseguro el lugar, pero que contaban con vigilancia; me contó que había negociaciones con personas que pedían dinero por dejarlos trabajar”.