El diputado Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política, aseveró que “la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha sido enfática: no habrá pacto con el crimen, no habrá tregua con quienes atentan contra la paz de México”.
Aseguró que es “un hecho contundente el abatimiento de quien fuera señalado como líder del CJNG”; se trata de “un golpe estratégico que demuestra la capacidad del Estado para enfrentar a quienes han sembrado miedo y violencia”.
Indicó que “lo ocurrido en Jalisco no fue un hecho menor; fue el resultado de meses de inteligencia militar central, de la coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia y la FGR, y de una operación precisa ejecutada por Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, con apoyo de la Fuerza Aérea y de la Guardia Nacional.
“No se trató de una acción improvisada, sino de un despliegue estratégico para detener a uno de los principales generadores de violencia en el país. Durante la operación, hubo bajas del lado del grupo delictivo y también elementos del Ejército heridos en el cumplimiento de su deber”.
Anotó que “estos datos no deben leerse con morbo, sino con claridad: el Estado mexicano actuó conforme a la ley, enfrentó una agresión armada y logró neutralizar una amenaza que por años lastimó a miles de familias en todo México.
“Es comprensible, sin embargo, que tras un golpe de esta magnitud se haya producido una reacción violenta en distintos puntos del territorio. Los grupos delincuenciales no se quedan inmóviles cuando pierden a sus líderes. Responden con intimidación, con bloqueos, con actos violentos que buscan enviar un mensaje de fuerza. Pero lo que realmente evidencian es lo contrario: que están siendo tocados, que su capacidad de impunidad se está reduciendo, que el Estado está avanzando”.