A las siete de la mañana de este lunes, las poblaciones de Caracas y La Guaira, golpeadas por los dos terremotos del miércoles de la semana pasada, sintieron un nuevo sismo que revivió el terror de las peores horas que han padecido.
Un nuevo sismo de magnitud 4.6 se registró en la región capital de Venezuela y, según el órgano sismológico oficial, tuvo como epicentro precisamente la ciudad de La Guaira, la más devastada por la tragedia.
La calle en Caracas se activó “a media máquina”, como es el decir local. Los comercios abren sus puertas discreta y progresivamente, sobre todo los expendios de alimentos y enseres básicos, mientras la mayoría de los centros laborales acatan el decreto gubernamental que suspende toda actividad que no sea considerada como esencial.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y quien funge como vocero gubernamental para los partes oficiales en la contingencia, dijo que la cifra de fallecidos aumentó a mil 719 y se cuentan para el momento 5 mil 13 lesionados. Otras 15 mil 866 personas quedaron sin vivienda.
Rodríguez informó que 855 edificios presentan daños, de los cuales 189 sufrieron un colapso total y 666 registran colapso parcial o afectaciones estructurales graves.