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La NASA y la humanidad acaban de abrir una nueva ventana hacia el universo. La Agencia Espacial estadounidense hizo historia al realizar, con éxito, el lanzamiento del telescopio espacial Nancy Grace Roman, un gigantesco observatorio concebido para descubrir los secretos del universo.

Con el despegue del Roman comienza una nueva etapa de la astronomía panorámica y una misión destinada a perseguir algunas de las preguntas más profundas de la ciencia: qué son la energía y la materia oscura y cuántos planetas desconocidos existen más allá del Sistema Solar.

El lanzamiento ocurrió este domingo a las 7:26 horas del este de Estados Unidos, 5:26 horas del centro de México, desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, Florida. El observatorio viajó al espacio a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX, en una misión que coloca a la NASA ante uno de sus proyectos astronómicos más ambiciosos de los últimos años.

Tres minutos después del despegue, la nave de SpaceX logró completar la separación del cohete que la impulsó desde la Tierra. El Nancy Grace Roman comienza así una travesía de aproximadamente 100 días rumbo al punto de Lagrange L2, su futuro hogar a unos 1.5 millones de kilómetros de la Tierra, en dirección contraria al Sol.

L2 funciona como una especie de estacionamiento gravitacionalmente estable, una ubicación privilegiada que permitirá al observatorio mantener condiciones favorables para sus investigaciones. En esa misma región del espacio opera el telescopio espacial James Webb, por lo que Roman podrá complementar algunas de las observaciones realizadas por este instrumento.

El desarrollo del Nancy Grace Roman tomó más de una década y requirió una inversión superior a 4 mil millones de dólares. El observatorio lleva el nombre de Nancy Grace Roman, una destacada astrónoma estadunidense considerada la “madre del Hubble”, en reconocimiento a su papel fundamental en el desarrollo de la astronomía espacial estadunidense.