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La ciudad de Nueva York rindió homenaje este jueves a los Knicks, su equipo de baloncesto que se coronó campeón de la NBA el fin de semana, con un desfile fuertemente custodiado por las calles de Manhattan y la simbólica entrega de las llaves de la ciudad.

La franquicia conquistó su tercer título de la NBA el sábado, y el primero desde 1973, al derrotar a los Spurs San Antonio del astro francés Victor Wembanyama.

La victoria fue celebrada en las calles de la metrópolis por decenas de miles de personas y provocó algunos disturbios.

Entre los vítores de sus legiones de aficionados —y una lluvia de confeti—, el equipo recorrió este jueves el llamado Cañón de los Héroes, desde el extremo sur de Manhattan hasta el Ayuntamiento, donde el alcalde, Zohran Mamdani, les rindió homenaje.

«Por 53 años vimos a los Knicks y esperamos», dijo el joven mandatario demócrata, quien brindó un emotivo discurso en el que destacó figuras del presente y el pasado de la histórica organización.

«Nueva York, los Knicks lo han logrado: son los campeones de la NBA», agregó Mamdani, de 34 años, al otorgar las llaves de la ciudad a cada miembro del quinteto monarca.

Bandas, bailarines, leyendas de los Knicks y la cantante Alicia Keys participaron de un multitudinario evento -gratuito y abierto al público- que coloreó de naranja y azul las calles de la Gran Manzana.

La estrella neoyorquina entonó el tema «Empire State of Mind», una canción representativa de la llamada capital del mundo. Tres horas antes del tributo, la policía anunció en la red social X el lleno del área de visualización del desfile e «interrupciones significativas en el servicio de metro».

La autoridad había anunciado el despliegue de 10 mil agentes para supervisar el homenaje, «el mayor número jamás asignado a un evento organizado», luego de que diversos incidentes empañaron los cinco partidos de las Finales de la NBA.

En una escena que retrató el furor, decenas de aficionados se subieron a un camión de basura municipal, desplegado como medida de seguridad, para ver de lejos a los jugadores y el trofeo.

Una pareja vestida con trajes de boda también se abrió paso entre la multitud. Un amigo comentó que se casarían más tarde.