La policía de París se enfrenta este domingo a manifestantes y a nuevos saqueos mientras las autoridades evalúan los daños causados la víspera por los disturbios derivados de las multitudinarias protestas en todo el país por el costo de la vida que dejaron cerca de 2 mil detenidos.
La policía intenta dispersar con gas lacrimógeno y granadas aturdidoras una concentración de cientos de personas en el centro de París.
«Se difundió en las redes sociales una convocatoria de concentración no autorizada en la Plaza de la República para hoy a las 14:00», indicó la Prefectura de París a la AFP.
Para evitar una marcha no autorizada tras un sábado particularmente tenso , las fuerzas de seguridad «realizaron controles» y «establecieron un dispositivo de seguridad», con el fin de intervenir rápidamente.
«Ante las primeras tensiones, los efectivos» se acercaron «para dispersar y detener», agregó la Prefectura de Policía. Las fuerzas de seguridad utilizaron por primera vez gases lacrimógenos, según las imágenes de la televisión, que mostraban una situación bajo control a principios de la tarde, pero poco después se reanudaron las tensiones.
La convulsión se produce a seis meses de las elecciones presidenciales de 2027, con Macron fuera de la contienda por límite de mandatos y la ultraderechista Marine Le Pen encabezando los sondeos.
En París, los empleados municipales todavía estaban limpiando las calles, que estaban llenas de restos calcinados de las barricadas erigidas por manifestantes con bicicletas, contenedores de basura y mobiliario urbano, cuando una nueva concentración no autorizada reunió a cientos de personas este domingo en la Plaza de la República, en el centro de la ciudad.